Importante
Si has llegado aquí porque quieres acceder al nuevo campus virtual, recuerda que en el menú superior a la derecha, tienes el botón de acceso siempre visible en nuestra web.
¡Nuestro Campus Online ya está disponible!
Accede a todos los cursos de IPP Formación desde cualquier lugar.
Cuando Sergio escribió este post en 2018, el campus era una oficina preciosa en la Calle Castelló con luz natural y vistas al Retiro. Hoy, esa oficina sigue siendo centro de reuniones y grabaciones, pero el campus de IPP ha dado un salto enorme: ya no tiene paredes.
Desde hace un tiempo, miles de alumnos acceden a su formación desde casa, desde el tren o desde cualquier rincón del mundo a través de nuestro campus online. Sin horarios fijos. Sin desplazamientos. Con todo el contenido disponible cuando tú decides aprender.
El espíritu es el mismo que el de aquel día de 2018 — servir más y mejor — pero ahora el alcance es otro. Y eso, sinceramente, nos llena de la misma felicidad con la que se escribió este post.
👉 Si eres alumno, puedes acceder a tus cursos en campus.ippformacion.com
Y ahora sí, te dejamos con el post de 2018 donde Sergio compartía la apertura de la sede de IPP.
¡Me encuentro minuciosa y rabiosamente feliz de anunciarte que Instituto Pensamiento Positivo estrena nueva sede en la Calle Castelló de Madrid!
¡A nosotros nos gusta llamarle el Campus de Castelló!
Tras meses buscando el lugar adecuado, desarrollando un proyecto de reforma que facilitase todo lo que buscábamos, finalmente el resultado se ha hecho realidad…
Teníamos claro que buscábamos un espacio de trabajo lleno de luz, cerca del parque del Retiro, con espacios diáfanos y blancos que favorecieran la concentración y que tuviera a la vez espacio para trabajar, aparcamiento de bicicletas y espacio de formación. Y como siempre que se tiene claridad al respecto de lo que se busca, esto termina por materializarse.
Así que aunque esta oficina ha llevado muchas horas, ha merecido la pena porque al final lo que queda es la obra bien hecha. Creo en poner lo máximo que somos en lo mínimo que hacemos, ya sea escribir un libro, hacer una reforma o guardar la ropa en el armario.
Creo que cada cosa que hacemos nos facilita una oportunidad para expresar nuestra mejor versión. Y definitivamente este proyecto ha sido todo un reto.
Ahora queda la última parte: colocar cajas, habitar el espacio…. y emplearlo para el objetivo para el que ha sido concebido: seguir sirviendo más y mejor a otras personas.
En los próximos días, en cuanto podamos, haremos algún acto para estrenar el espacio…
Sergio Fernández
